VOLOVANES RELLENOS DE BECHAMEL DE POLLO CON MOZZARELLA

Hoy os presento una receta muy válida para estas fiestas, a pesar de ser bastante sana y sin casi ningún ingrediente que le proporcione grasa. Yo particularmente, prefiero platos así o ensaladas un poco diferentes que acompañen un pescado al horno o marisco a la plancha o cocido. No soy muy partidaria de carnes muy elaboradas o con muchas salsas grasas, aunque al final reconozco que acabas comiendo de todo que unido a los dulces de estas fiestas te hace sentirte mal con digestiones muy pesadas. Por eso, creo como os decía que estos volovanes como primer plato o entrante acompañado de un pescado, o bien como mesa de buffet de frío y caliente es una muy buena opción para los días que se aproximan. Además, como casi todas las recetas que os presento, es fácil de hacer, rápido y podéis dejar la bechamel hecha un par de días antes de cuando la vayáis a presentar. Una vez que esté fría, la tapáis con film transparente que toque la bechamel para que así no se os seque y se haga costra y la guardáis en el frigorífico. En el momento de servir, le dáis un par de vueltas en una sartén,  rellenáis los volovanes y al horno. Igualmente, pasadas las fiestas, es un plato que acompañado de una ensalada te hace un menú muy nutritivo y sano para algún almuerzo o cena. Os dejo los ingredientes...

6 volovanes grandes
1/2 pechuga de pollo entera de unos 400 gramos
1/2 cebolla
1 huevo
250 ml de leche (entera o desnatada)
1 cucharada de harina
1 bola de mozzarella
1 cucharada de mantequilla
Nuez moscada
Pimienta blanca
Aceite de oliva
Sal

Cocemos el huevo y lo dejaremos enfriar mientras realizamos la receta. Picamos la cebolla finamente y troceamos la pechuga de pollo en dados. En una sartén ponemos un chorrito de aceite de oliva y la cucharada de mantequilla. Salteamos los tacos de pechuga a fuego vivo hasta que estén doraditos. Escurrimos el pollo y lo reservamos en un plato. En esa misma grasa se añade la cebolla que la rehogaremos a fuego más flojo para que vaya pochando. Cuando esté bien rehogada, se añade la cucharada de harina para que se tueste en la grasa y pierda el sabor a crudo. Le damos unas cuantas vueltas y añadimos un chorrito de leche de los 250 ml que teníamos preparada. Podéis usarla tanto entera como desnatada, la bechamel se hará igual de bien. Cuando empiece a haber fondo de bechamel, se incorpora los trozos de pechuga y se mezcla bien con la cebolla y la harina. Iremos añadiendo la leche a chorritos y no dejaremos de mover con una espátula para que se una todo bien y la bechamel quede ligera, suave y sin grumos. En el último chorrito de leche que le añadamos, espolvoreamos nuez moscada, pimienta blanca molida y sal al gusto. Dejamos unos cinco minutos más hasta que se evapore casi todo el liquido y la bechamel esté en su punto. Apartamos del fuego. Pelamos el huevo que ya habrá enfriado por completo y lo picamos muy menudo e incorporamos a la bechamel pero ya sin ponerla al fuego. Si no la vamos a consumir inmediatamente, la volcamos en una fuente, cubrimos de film transparente sin esperar a que se enfríe y dejamos templar. Cuando ya esté fría, se guarda en la nevera hasta que la vayamos a consumir. Si por el contrario, vamos a presentarla a la mesa pondremos papel sulfurizado en una bandeja de horno. Rellenaremos los volovanes con la bechamel y los colocaremos en la bandeja. Pondremos a precalentar el horno a 180º y mientras cortaremos la bola de mozzarella en taquitos. Los colocamos encima de los volovanes y hornearemos entre 7-10 minutos según el horno. Cuando veáis que el queso ya está totalmente fundido, le dáis un toque de grill de unos 5 minutos para que se quede dorada la mozzarella. Si no os gusta el pollo, los podéis rellenar de jamón york, gambas, merluza, de lo que queráis. Servir calientes o templados, según el gusto...y listo. Buen provecho!


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