CREMA DE CALABAZA A LA NARANJA CON JENGIBRE

Las calabazas  son los frutos de la calabacera o cucurbita. Es una planta rastrera, herbácea y anual que puede llegar a medir más de 10 metros de longitud. Pertenece a la familia de las cucurbitáceas, junto con otros frutos como la sandía, el melón o el pepino.


Aunque su origen es incierto, hay relatos que la colocan en China, y parece ser que en Babilonia se cultivaron también algunas especies de calabazas comestibles, incluso hay indicios de que los egipcios también cultivaron las suyas a la vera del Nilo. Aparecen en lo que es el actual México antes de que aparecieran las civilizaciones Mayas y Aztecas. Y al mismo tiempo en el valle de Yanzi en la actual China, existió una civilización que cultivó arroz y calabazas principalmente. Además de haber sido utilizadas como alimentos, algunas variedades no aptas para el consumo fueron utilizadas para otros fines. Así en India, se han encontrado cascabeles que datan de 4.500 años realizados con calabazas vacías, con semillas secas en su interior. En China antigua también fueron utilizadas para realizar instrumentos.


Los guaraníes sudamericanos, las utilizaban para beber el mate. Estas calabacitas para el mate siguen siendo utilizadas en Paraguay, Uruguay, Brasil y Argentina con la misma finalidad que le dieron los guaraníes.


Algunas calabazas capaces de contener líquidos una vez secas y vaciadas como estas del mate, fueron parte obligada del equipo de los peregrinos a Santiago de Compostela y sigue siendo uno de los símbolos actuales de los peregrinos.


El ingreso a Europa es gracias a los españoles que aprendieron a cultivarla en América, trayéndola a España donde se extendió su cultivo a otras zonas europeas de clima cálido o templado. El consumo de calabaza de pulpa naranja tiene particular énfasis en la cocina valenciana de dónde son originarios los buñuelos de calabaza en la época de las fallas. También existe la coca de calabaza y la tradicional calabaza asada al horno que se disfruta de postre. También es muy consumida en la zona del Bierzo Oeste en León o en algunas zonas de Galicia.


Para mi, el plato favorito para degustar la calabaza es hecha crema y si la unimos con naranja y jengibre, os va a quedar un platazo de invierno o verano (si la tomáis fría) que os encantará. Os dejo la receta...

500 gr calabaza
1 puerro
El zumo y la ralladura de una naranja
150 ml leche
1/2 cdta de jengibre en polvo o rallado
Crocanti de almendra
Aceite de oliva
Sal

Se pela y trocea la calabaza y el puerro. Se rehoga en una cacerola con aceite el puerro y espolvoreamos sal. Cuando esté dorado, se añade la calabaza y dejamos unos minutos. Añadimos el zumo de la naranja y dejamos que reduzca y que la calabaza esté tierna. Pasamos al vaso de la batidora y añadimos la leche, el jengibre y rectificamos de sal si hiciera falta. Se tritura todo hasta dejar una crema fina. Servimos caliente o fría decorada con la ralladura de naranja y crocanti de almendra. Receta fácil y deliciosa. Buen provecho!






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