CAÑA DE LOMO CASERA 

La caña de lomo es uno de los embutidos más nobles del cerdo y uno de los preferidos por los amantes de los ibéricos. Sin duda, se trata de un manjar delicioso que no puede faltar en cualquier ocasión especial como es en estas fiestas.
El lomo embuchado se elabora con carne de lomo de cerdo que se cura en sal y se condimenta con ajo, orégano y pimentón. Se llama embuchado porque la carne se embucha dentro de una tripa de cerdo para su curación.


El secreto de la elaboración de la caña de lomo es la calidad de la carne con la que se hace. La carne de cerdo ibérico es la más sabrosa gracias a las infiltraciones de grasa naturales que posee, de manera que es la más apreciada para elaborar este embutido. Para elaborarla hay que dejar macerar la carne con los condimentos naturales para que tome todo el sabor. Luego ya embutida hay que dejarla curar o secar durante unas semanas para que quede suave y un aspecto rojo-rosáceo inconfundible.


La caña de lomo es uno de los bocados más saludables debido a que no tiene productos añadidos de ningún tipo excepto condimentos naturales. Además, no se mezcla con grasas ni tampoco se pica de forma que la materia prima, el lomo de cerdo, es la que da todo el sabor y textura a la pieza curada final. El lomo embuchado supone una excelente fuente de proteínas naturales y no posee casi grasa debido a que la pieza es prácticamente magra. Una ración de lomo embuchado solo posee 30 calorías más que una de jamón cocido. Para aquellos que disfrutan de su sabor, el lomo embuchado es perfecto para quienes tienen mucho desgaste físico, como los deportistas. Además, también se trata de un complemento ideal para aquellas personas que no consumen mucha carne.


Hoy estoy muy contenta de publicaros ésta receta porque no creía que iba a salir así de bien, de sabor y de vista, y porque curar cinta de lomo fresca y convertirlo en caña de lomo me parecía como el milagro del pan y los peces, impensable! Pues para nada, es muy fácil. Lo único malo es el tiempo de espera mientras se cura que se hará eterno, pero cuando la probéis sabréis que os habrá merecido la pena. Os digo los pasos e ingredientes para poder hacerla....


1 pieza de cinta de lomo. Si puede ser ibérica, mejor
La mitad del peso del lomo en sal
La mitad del peso del lomo en azúcar
1 cucharada de pimentón
1 cucharada de orégano
1 cucharada de ajo machacado o ajo en polvo
Un puñado de pimienta en grano
1 cucharada de aceite por pieza de lomo que saquéis
Vendas de farmacia

Lo primero es cortar la pieza si es muy grande para hacer varias cañas de lomo o si es una sola limpiar bien la carne de todas las telillas o fibras que tenga, intentando dejarla lo más limpia posible.


Pesaremos cada una de las piezas y dividiremos el peso en la misma cantidad de sal que de azúcar, es decir, si una pieza os pesa 1 kg, habrá que mezclar 500 gr de azúcar con 500 gr de sal. Colocaremos el lomo en un recipiente que no sea ni metálico ni de plástico y lo cubriremos con la mezcla de sal y azúcar hasta dejarlo totalmente enterrado.


Lo dejaremos que se seque durante 48 horas sin tocarlo a pesar de que os soltará mucha agua y la pieza de carne se quedará más encogida y dura. Pasados dos días éste es el aspecto que tendrá.


Lavaremos bien las piezas a chorro de grifo y secaremos con un paño de cocina o papel absorbente, procurando que no queden húmedas.



Haremos la mezcla del adobo en un bol. Echaremos todos los ingredientes y moveremos con una cuchara.


Ahora  sólo nos queda coger o un pincel y embardurnar todos los lomos o bien, como yo hice, de manera manual. Poneros unos guantes de látex y mojaros las manos en el bol para impregnar bien toda la superficie de la carne del adobo.


Por último, las vendaremos con vendas de farmacia sin apretar en exceso pero que tampoco se desmonten, para que aguante bien todo el período de curación.


Las colgaremos en una habitación que no tenga humedad, a ser posible que le entre aire por alguna ventana o que haya corriente  de aire cercana para que se vaya curando en un ambiente seco. El tiempo de curación es sobre unas 3 semanas, pero depende un poco del tiempo que haga. La forma para saber cuándo están en su punto es al tacto según el gusto de cada uno. Cuando toquemos y notemos que está más o menos durita según nos guste, no tenemos nada más que quitarles las vendas, humedecerlas con un poco de aceite y quitar los restos de moho que pudiera tener y de adobo y sólo queda disfrutarla. Buen provecho!!!

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